Luego de 26 años por fin se logró la captura de esta pareja, la cual en las próximas horas será trasladada a Aguascalientes dónde se comenzará un juicio por el homicidio del pequeño Dhilan.
Está terrible historia quedó al descubierto el 12 de noviembre de 1999 en Aguascalientes en la calle 28 de Agosto, en el barrio de la Estación en donde un pepenador encontró dentro de un contenedor de basura una caja de huevos San Juan que contenía el cuerpo de un niño de 4 años, cuya única vestimenta era una camiseta de los 101 Dálmatas.
El cuerpo se encontraba maniatado, envuelto en un mantel con diseños navideños y una colcha con flores y presentaba signos de haber sido violentamente golpeado. Dentro de la caja se encontró además una navaja con manchas de líquido rojo y bolsas de basura.
Cuando lo examinaron vieron que estaba cubierto de moretones de diferente antigüedad; ya una vez realizada la necropsia se supo que la causa de la muerte había sido un traumatismo cráneo encefálico, traumatismo requimedular cervical y estallamiento de vejiga por los golpes.
La fotografía del cuerpecito y un boceto fueron difundidos ampliamente por todos los medios de comunicación en un intento por lograr identificar al niño, gracias a esto surgieron varios testimonios y posibles identidades, de las cuáles destacan las siguientes:
En cuanto a los testimonios, primero fue el de Luna Gallegos, trabajadora en la calle 28 de agosto, quien dijo que a las 7:55 vio a un hombre bajar de un taxi con una caja de huevos que iba y venía hacia el contenedor pero que en algún momento le perdió la pista.
El segundo testimonio fue Jesús Muñoz Macías, el taxista. Jesús informó que el 12 de noviembre de 1999 recogió en la Central Camionera, a eso de las 7:25, a un sujeto que le pidió ir a la calle 28 de agosto, el cual, en efecto, traía una caja de huevos consigo.
Basándose en estas descripciones, la Policía hizo del retrato hablado de un masculino de entre 30 y 35 años de edad, con capucha y sin capucha.
En los primeros intentos por identificar a este pequeñito, se llegó a pensar que era el hijo de una pareja que se hospedaba en un hotel ubicado en la misma calle, al cual vestían de payasito para pedir limosna, varios del personal del hotel lo identificaron como el niño del contenedor, días después se descarto dicha hipótesis.
Después las autoridades recibieron la denuncia de una señora la que mencionaba que su nieto se encontraba desaparecido junto con su madre desde hacía tiempo, tras realizar algunas investigaciones, personal de la entonces policía judicial pudo localizar a la ex pareja de esta mujer el cual presuntamente habría identificó el cadáver de este pequeñito, basándose en la camisa que portaba el día que fue localizado sin vida, pero al llevarse a cabo los examenes de ADN estos dieron negativos.
Mientras el tiempo siguió transcurriendo, la Policía en su esfuerzo por esclarecer el caso incluso capturó a una banda de secuestradores que se pensaba, estaba relacionada por un reporte del secuestro de un menor en Alamo, Veracruz, cuyo rescate fue pagado por sus padres pero nunca recuperaron a su hijo, sin embargo, no se trataba del mismo menor.
Finalmente, en el 2001, el niño fue identificado por su abuela, Araceli González Becerra, se trataba del pequeño DHILAN RANDALL MERCADO GONZÁLEZ nacido en 1995, siendo sus padres Liliana Lucero Mercado González y de Andrés Amador Garrido, la abuela ademas identificó la colcha en la que estuvo envuelto el cadaver pues había estado en la familia durante más de 20 años.
Personal del SEMEFO realizó varios análisis comparativos de la fotografía de Dhilan y el cadáver; así como estudios de ADN con los abuelos y la tía, lo que finalmente confirmo la identidad.
De acuerdo a información proporcionada por la abuela se logro conocer que Andrés el padre biologico de Dhilan nunca lo reconoció como su hijo, por lo que Liliana fue madre soltera y, tres años después del nacimiento del pequeño se casó con FRANCISCO JAVIER LÓPEZ GONZÁLEZ en Puebla, pero tiempo después se mudaron a Jalpa, Zacatecas.
Araceli la abuela de Dhilan dijo a las autoridades que estaba al tanto de los abusos del que él menor era víctima, mencionando que había intentado que se le diera la custodia, ademas había levantado una denuncia en el DIF para que investigarán pero, antes de que se pudiese tomar cartas en el asunto, Liliana y Francisco desaparecieron de Jalpa.
¿Recuerdan al taxista que había servido como testigo? Pues bueno, al mostrarle la foto de Francisco este lo identificó como el pasajero por lo que confirmaron las autoridades su hipótesis en la que los culpables habían sido la madre y el padrastro del menor, por lo que se intensificó la búsqueda de estos.
Las investigaciones arrojaron que esta pareja después de radicar en Jalpa Zacatecas se habrían trasladado al municipio de Nochistlán Zacatecas en donde permanecieron varios meses para luego trasladarse a Teocaltiche, Jalisco. También supieron, que a mediados de noviembre Liliana esperaba gemelos y fue por estas fechas que se llevó a cabo el crimen.
Los vecinos mencionaron que era normal escuchar gritos y golpes provenientes de su casa, que a Dhilan solían ponerlo hincado durante horas sobre piedras y que lo bañaban con una manguera en las noches y a plena calle por lo que lo escuchaban llorar todos los días.
En las mismas investigaciones se descubrió que Francisco tenía muchas deudas por los préstamos que pedía antes de cambiarse de domicilio ya que vivían en una situación casi precaria porque no trabajaba. Fue descrito también como una persona huraña y posesiva que no dejaba salir a Liliana sola.
Luego de trasladarse las autoridades a Jalisco y continuar las investigaciones establecieron que la pareja habría dejado Teocaltiche para mudarse a Guadalajara en donde Francisco preguntó por los trámites para adoptar a un niño manifestando que había perdido a su hijo y por esta razón deseaba adoptar a un menor (probablemente para hacerlo pasar por Dhilan).
Gracias a la información dada al solicitar el trámite de adopción las autoridades lograron conocer que la pareja habría cambiado nuevamente de residencia ahora al municipio de Huentitan pero al realizar la búsqueda de los mismos no dio resultados.
Después las autoridades determinaron que Liliana y Francisco huyeron con sus tres hijos a Estados Unidos donde continúo su búsqueda agentes del FBI.